• Home
  • Argentina Sociedad Abierta
  • Carlos Lanusse
  • Contacto
  •  

    EL TRABAJO y su conducción

    16 de January de 2012

    A seis meses del recambio de autoridades de la CGT y a la luz de diferencias y fracasos, vale revisar no solo el estilo sino el modelo de conducción. Especialmente, luego de los magros resultados para el Trabajo obtenidos durante los periodos de gobierno de Carlos Menem, Néstor y Cristina Kirchner.
    En esos casos la conducción laboral llegó a un límite, debido a que durante los mismos siguió un “criterio político”, por oposición al “criterio económico” más conveniente, y sustentable, para los trabajadores.
    En el periodo de Menem, la CGT apoyó desde el comienzo al “compañero”, siguiendo la vieja tradición peronista que define a la CGT como “columna vertebral” del Movimiento. A pesar que aquella lógica pertenecía a otra circunstancia, el momento inicial del peronismo, cuando la política económica era muy distinta a la Convertibilidad, Modelo K y Modelo C.
    Ante éstas la conducción debe responder de cara al futuro, ¿siempre deben postergarse los objetivos económicos del Trabajo en aras de objetivos políticos partidarios? Más otras preguntas, contra-fácticas, demostrativas de alternativas nunca utilizadas:
    ¿Qué hubiera ocurrido si la CGT hubiera participado del diseño económico impidiendo en 1995 que prosiguiera el “cepo cambiario”, en 2007 que continuara la inflación hasta 27% y en 2011 que retornara al “cepo cambiario” para esconder la inflación?
    En última instancia, lo que está en juego es si el Trabajo debe mirar el diseño macroeconómico desde afuera, para luego quejarse, o siguiendo la lógica económica debe opinar antes que ocurran los desaciertos que luego se le cobran.
    No es una cuestión de estilos, sino que responde a los intereses laborales de largo plazo. Así que para el recambio de Junio debiera estar perfectamente resuelta, o el Trabajo pierde su capacidad económica, envuelto en luchas políticas sin salida.

    La situación es compleja porque al mismo tiempo juegan dos posiciones que inclinan la balanza de manera opuesta.
    A)Por un lado avizoramos una gran injusticia social, el gobierno muestra su intención de ajustar salarios por debajo de la inflación, haciéndole pagar a los trabajadores el costo del desmadre inflacionario creado por él mismo. Injusticia que exalta y rebela a la CGT, la CTA y hasta gremios enfrentados con la conducción cegetista. Los episodios de Santa Cruz, con enfrentamientos entre peronistas y camporistas, ofrecen su testimonio.
    Esta injusticia social peronista, muestra en el kirchnerismo lo mismo que en el menemismo: una vez agotado el modelo, el quebranto se le cobra al Trabajo. En el caso actual la situación se agrava porque el causante, el Estado, está en manos de los “niños bien”, que viven de él y adoran los recursos económicos.
    B)Por otra parte, se observa el aislamiento político de la CGT. No solo con respecto al gobierno, sino frente a todas las conducciones partidarias, poco dispuestas a recibir con gusto “la constante de politización” que enarbola su conductor.

    Si se mira bien, ambos fenómenos reconocen el mismo origen, pues ¿quién sino la CGT actuando con “criterio político” fue la que se incrustó bajo el kirchnerismo, renunciando a exigencias económicas indispensables a partir de 2007?
    ¿Quién sino la CGT asumió posiciones políticas amenazantes, sin impedir la inflación, el atraso cambiario y el alto costo financiero? Flagelos económicos contra el Trabajo.
    ¿Quién sino la CGT va por utilidades empresarias, como bandera política, cuando la economía ahoga a las empresas, acotando la demanda laboral?
    Todo ello sin beneficio alguno, desde que las mejoras para el Trabajo no provienen de la política, como demuestran los hechos, sino desde la economía.

    La “constante de politización”.

    A la vez, es el populismo el que levantó la bandera de la politización a ultranza, pues cree que la solución a todos los males pasa por la dominación y el poder. Ingenuidad grotesca desde que como está sucediendo, el fracaso económico del modelo K va inundando sus cámaras ideológicas. Son los Feinmann y los “carta abierta” los que ahora cuestionan, la Cámpora se borró tras los ajustes santacruceños y el Frente para la Victoria quedó fracturado.
    La “constante de politización” define al populismo como: Poder-sin plan, Disciplina-sin ética, Presente-sin futuro.
    Entre la politización cegetista y el populismo estatista se define nuestra miseria política: lucha de poder, cuestionamientos internos, choque entre gobierno y CGT, vacío constructivo.
    Está claro que si el Poder no alcanza para responder al Trabajo, tampoco para construir una Sociedad Abierta.

    ¿Conducción gremial dedicada a las necesidades económicas del Trabajo?

    Se trata de un giro copernicano con respecto a la actualidad, significa pasar a la profesionalidad en la defensa de los intereses laborales. Menos política y más trabajo, menos sumisión y más compromiso económico, menos negocios con el poder y más atención a salarios y demanda laboral. Dicha profesionalidad está en línea con resultados logrables, la politización con desvíos sin retorno.
    Concretamente, significa ir por los resortes del diseño macroeconómico, adelantándose a la torpeza populista, dedicada a ganar elecciones a costa de objetivos laborales como: reducción de la inflación y eliminación del atraso cambiario, evitando el encarecimiento de la financiación. Con capital caro no hay trabajo.
    Pero, el Trabajo, ¿desde qué posición puede adelantarse, saber y conocer el curso de la política económica para no quejarse “a posteriori”?
    Esta vieja pregunta fue siempre mal contestada a juzgar por los resultados. La respuesta estaba en el conocimiento subjetivo de la intensión política del gobernante, para sorprenderse cuando éste cambiaba de objetivos. Con patéticos ejemplos durante los gobiernos de Menem y Kirchner.
    En cambio, desde un asiento permanente en el Directorio del Banco Central, interlocución constante ante Economía y un acuerdo de fondo con empresarios, el camino subjetivo se vuelve objetivo y anticipado. Así, la traición política, si la hubiere como en este caso, resultaría descubierta a tiempo.
    Es otro laborismo, no charla con amenazas cuando el daño está hecho.

    Argentina y su Trabajo merecen más

    La premisa populista “con el poder alcanza” es falsa, de toda falsedad.
    A la Argentina no le sirve, pues es en la realidad económico-social donde se dan las soluciones. “El voto es económico” dicen algunos exagerando, pues los factores emocionales existen, aunque a la larga… los primeros tienen razón.
    Aunque es en la realidad 2012-2015 donde se podrá constatar cómo la inflación 2007-2011, dedicada a la concentración de poder con objetivo electoral, ha hipotecado el crecimiento económico, determinado un plan de ajuste vergonzante que se trata de disimular.

    Poco a poco, el Trabajo y su conducción deberán elegir entre dos alternativas: el modelo de causalidad Deng o el modelo de resentimiento Chávez.
    El primero, en curso en China y Brasil, supone una fuerte demanda desde el Trabajo por capital y tecnología, pues esos factores son la causa de la multiplicación del trabajo. ¿Es ocioso que un trabajador como Lula haya elegido ese modelo llevando a su país, y trabajadores, a ser la sexta potencia económica mundial?
    El segundo, cuestionamiento paranoico, sospechoso del conocimiento y vergonzante de la riqueza, requiere de pobres e ignorantes para asegurar la audiencia a su retórica acomplejada y personalista.
    Aquí y ahora, la politización nos lanza a unos contra otros, el crecimiento económico se ahoga en ajustes para saldar la inflación electoralista, mientras se cierra el horizonte económico del trabajo.

    Argentina y su Trabajo merecen más, la postura de la conducción laboral es definitoria, continúan bancando al populismo y sus consecuencias o van por los resultados.


    MONEDA FUERTE: PROYECTO ECONÓMICO Y POLÍTICO

    1 de December de 2011

     

     El panorama político argentino

     Lamentablemente, si tomamos los intereses políticos de Argentina como referencia, las recientes elecciones nacionales representan un retroceso  preocupante.

    Es que en menos de treinta días de las mismas se desarrolló una verdadera crisis de identidad en todos los partidos participantes, y tal que nuestra política quedó aún mas ambigua que antes de los comicios.Veámoslo con detalle

     1. Ha quedado en claro que el triunfo electoral del partido en el gobierno ha sido logrado bajo engaño. En menos de treinta días sufrimos tres ajustes económicos nunca enunciados en la campaña y tal que todos nos preguntamos si Cristina pasó a la oposición.

    Los ajustes sobre el tipo de cambio, las tarifas, y el realizado sobre Aerolíneas, fueron harto demandados por la oposición. Sin hablar sobre el máximo reclamo por la inflación, ahora mencionada por la presidenta. Demuestran un notable giro político-ideológico en el gobierno, y una dificultad  extrema para los teóricos del populismo.

    Hoy surge que la oposición tiene razón y el gobierno los votos. ¿Qué ha pasado? Sencillamente que el gobierno ya no quiere quedar pegado con el modelo fallido 2007-2011, así que tomó una nueva bandera, la del “capitalismo sano”, aprovechando el cambio de gobierno. Cristina cree que si levanta una nueva bandera, la anterior, fracasada, quedará disimulada. Bajo el nuevo “look” y las elecciones ganadas, nadie se dará cuenta del  fracaso anterior. La gilada se lo traga.

    Ahora el problema es otro. ¿Quién le cree? ¿Los que la votaron y ahora sufren el modelo de la oposición?, ¿o los de la oposición, sin cargos ni representación? ¿Cómo es una economía ortodoxa en envase populista? ¿Vamos por un rumbo en zigzag?

    Salvo el apriete cambiario, un volcán apenas contenido, los ajustes de tarifas, de Aerolíneas y la menciona la inflación, resultan un giro hacia la racionalidad,  positivo desde el punto de vista económico. Pero como esa no fue la tónica del gobierno anterior, y la presidenta se muestra vergonzante de los ajustes, no los ha comentado, la mismísima identidad política-económica del gobierno queda en el campo de las dudas e inseguridades.

    El próximo gobierno, ¿con que línea resultará coherente, con el gobierno actual, con la retórica de campaña ó con la actitud racional-económica chocante con el populismo y los camporitas?

     El derrumbe de la identidad política por cuestiones de oportunidad, según estemos en campaña ó en gobierno, es una constante argentina, es vivir al día y sin rumbo.

    Un gobierno sin plan económico, ó vergonzante del que esboza, no es atractivo para inversores, ni solución frente a una situación social de desempleo con inflación, porque nadie sabe adonde está parado y que esperar del futuro próximo.

    Con un amplio resultado electoral, y vacío en el pensamiento económico, la Argentina no se ha erguido, la ambigüedad continúa. Y resulta alimentada por las indefiniciones en el partido justicialista, el Frente para la Victoria y el lugar para los niños amateur.

     2. Seguramente muchos argentinos piensan: “menos mal que no ganó el radicalismo”. Pues con su error estratégico de elegir a De Narváez, y su feroz “interna radical”, absolutamente llena de enfrentamientos, ausencia de liderazgo, falta de identidad ideológica, y carencia de pensamiento económico, nos hubiera ido mucho peor que con el propio populismo.

    Si hubieran hecho una alianza con el socialismo, estarían más cerca de su propia historia y en línea con su futuro. Hoy es un fracaso político más, un clásico vacío de pensamiento, y por lo tanto de identidad. Tienen que repensarse, eligiendo el futuro como referencia. Una aproximación hacia la social-democracia les daría un rol equilibrante, de magnifico interés.

     3. Si vamos por la presunta centro-derecha el vacío sigue siendo desolador. Además de “borrarse” para las elecciones nacionales, ahora también se “achica” frente al nuevo gobierno.

    Han indicado que quieren vivir tranquilos, actuando como sumisos, entregando posiciones al populismo y a un socialismo con líneas económicas y políticas a la vista.

    En una cancha inclinada hacia la izquierda, el futbol de Mauricio debería ser reforzado, por ejemplo con un “comunicador” carismático, el no lo es, permanente y de gran presencia, y un “thinktank” pensante, innovador en el campo nacional.

    Como la centro-derecha es indispensable para un crecimiento político equilibrado, señalamos que la interpretación municipal de la política carece de atractivo para otras parcialidades partidarias interesadas en un proyecto de alcance nacional. Claro que, diferenciarse para ir por más, requiere coraje y pensamiento.

     Conclusiones.

    Queda explícito y a la vista, que los partidos políticos de mala calidad no mejoran los resultados de la democracia, sino que sus luchas, electorales, la debilitan.

    Ello ocurre porque ni ofrecen resultados concretos a los ciudadanos, (hoy los peronistas no saben que les va a ocurrir con su economía familiar), ni reflejan los intereses nacionales frente a terceros.  Todo ello por entenderse  como partes, nunca como conjunto. El giro hacia partidos integrados entre sí, unidos por un pensamiento político-económico de nivel nacional, ese es el mensaje de la realidad. Pues con partidos políticos mediocres el mensaje de las urnas es insuficiente.

     Estamos en éste mundo

     Aunque, nuestro país no es un ejemplo aislado.

    Esto mismo sucede en países del primer mundo, como EEUU, donde los enfrentamientos partidarios destruyen el objetivo común de ordenar su economía. O como en España, Italia, Grecia y Portugal, que desde el socialismo o la centro-derecha se han dedicado a un gasto público impagable, con el endeudamiento consiguiente, hasta hundir sus respectivas economías y su devenir como nación.

    Poco a poco, se asoman a un futuro como provincias de una Europa supranacional. Sus partidos tienen la culpa, y el resultado político logrado es que serán conducidos por terceros países.

    Resulta muy claro que los proyectos económicos exitosos valen más que los partidos políticos electoralistas y localistas. Estos acceden a la política, no al poder, en un mundo globalizado que les impone la realidad económica.

    Tal como aclaró, hace tiempo, Zygmunt Bauman.

     Una moneda fuerte, como valor insignia

     Los argentinos, en materia política, nos debemos una moneda estable, porque esa estabilidad es un valor político en si mismo. Resulta un gran atractivo para inversiones, en un mundo de capital en fuga, y  un soporte social más vigoroso que la incertidumbre inflacionaria.

    Sin embargo, los populistas prefieren mirar la economía como “caja” de su politización, ignorando los resultados de un país vecino, con enorme éxito económico, seguido de la más profunda reforma social. Real, no retórica.

    No nos referimos al Brasil en general, sino con precisión a su moneda fuerte, el Real, creada por Fernando Enrique Cardoso, cuando se desempeñaba como ministro de economía.

     Esa moneda fuerte, no rígida, pensada para la economía, no para las finanzas, fue la catapulta económica que llevó a aquel país hacia su éxito actual y permanente.

    Debido a la confianza en su moneda, los brasileros invierten en ella, no corren hacia el dólar y pagan los salarios sin burlar a sus trabajadores. Dos poderosas razones para explicar su éxito económico con estabilidad política.

    El Banco Central del Brasil, tan latinoamericano como el nuestro, no se encarga de hacer de financista del gobierno de turno, sino de defender la moneda y el crecimiento, de una manera “realista”. Sin seguir las posiciones formales de la lógica financiera, pues el Real se devalúa cuando cae la competitividad brasilera o se debilitan sus mercados, y se revalúa cuando llueven inversiones extranjeras impulsando la inflación.

    No se guía por dogmatismo alguno, tampoco por intereses industriales o agropecuarios. Ni se parece al intento argentino de una moneda “convertible”, totalmente fracasada por su rigidez.

    La concepción del Real, y su fortaleza constante, no proviene de un Chicago-boy, ni de alguna otra universidad norteamericana, sino de un intelectual de izquierda, sociólogo, profesor de economía y exiliado en Chile durante la revolución militar.

    Aunque representa una visión “realista”, sin ideologías, llena de responsabilidad social y económica, que fue mantenida durante seis gobiernos consecutivos, llevando al Brasil a ser una potencia mundial de primer nivel, eliminando vastos sectores de pobreza, confirmando el efecto de estabilidad institucional que genera el crecimiento económico. (Aspecto que derrota y enfurece al populismo).

    En un mundo de países agotados, en lento derrumbe, no mirar hacia un Brasil, exitoso y estable, es estar tan ciego como no ver a China.  A pesar que entre ellos ocurre hoy la dinámica económica mundial.

    Entonces vale la pregunta, ¿porqué, si tenemos al lado una economía probada por mas de veinte años con  resultados excelentes, preferimos el toqueteo permanente de nuestra moneda, efectuado desde la interpretación politizada del Banco Central?

    ¿Acaso la búsqueda de una moneda fuerte no determina el fin de la inflación, el equilibrio fiscal y un límite a la expansión monetaria? ¿Y nos permite, como a Brasil, ir por un desarrollo con soberanía económica?

    Estamos en un mundo en que la politización lleva al fracaso económico, y con él la destrucción de la nacionalidad, entonces, ¿podemos ignorar el pensamiento y las realizaciones de Fernando Enrique Cardozo?

    Una moneda fuerte es un valor insignia. Se la puede ver desde nuestro interior y exterior, y nos ofrece un rumbo que hemos perdido como unidad, como nación.

    Es, a la vez, un proyecto económico y político, pero de largo plazo.

     

     


    REALISMO MAGICO ELECTORAL

    9 de November de 2011

    Vale intentar una explicación de la abundante victoria electoral de Cristina. La llamaremos Realismo Mágico Electoral.

    Es que la literatura sudamericana ha desarrollado el género mágico- realista en autores del máximo reconocimiento público. Basta nombrar a García Márquez, Isabel Allende, Jorge Amado ó Julio Cortázar, aunque son muchos más los que abordan las formas mágicas de sobreponerse a la realidad.

    En la práctica, nuestro populismo-mágico-demagógico salta también sobre la realidad, pintando un “relato” acorde con aquella literatura, en que las personas logran superar las formas “duras” de la realidad, como  trabajar para vivir, alimentarse para sobrevivir, estudiar para saber, imaginar para crear y protegerse de la corrupción-inseguridad.

    El realismo-mágico despierta entusiasmo sobre la base de una gran ilusión, positiva en su esencia, aunque sin perjuicio de su apego a la realidad, en la literatura y en la política, donde los mismos que  sueñan y votan la magia colocan sus ahorros en dólares, ladrillos, o inversiones en bienes, a total desconfianza del modelo mágico.

    Pero una vez descubierta la magia y su componente ilusorio,  cambiamos el relato que nos contaron, a pleno espanto y des-ilusión. Es el clásico giro dramático y triste en que solemos desembocar los argentinos. La visión cíclica y emocional que nos atribuye Manuel Mora y Araujo en “La Argentina Bipolar”, y que puebla no pocos tangos.

    Este ciclo, que llegó a su máximo el domingo de elecciones, ha comenzado a descender bruscamente, pues todos entendemos que algunas magias populistas no se van a cumplir. Ni con Mandrake.

     

    Entre ellas resaltan las visiones metafísicas, protegidas de toda realidad, que indican que se puede tener alta inflación durante cuatro años y también salarios reales altos, magia en que creyeron algunos trabajadores. Otra es la que indica que podemos tener fuertes aumentos en todos los precios menos en el dólar, y éste no resultará la mercadería mas buscada por barata. Que los inversores, corridos por medidas ingenuas y torpes van a seguir invirtiendo. O que la gente desengañada, cuando vea el fracaso y las peleas internas, no va a abandonar la sacralidad de Cristina.

    La combinación de magia y metafísica, tiene un alto beneficio pues de la mano de ellas se puede soñar, y votar soñando, aunque después llegue el porrazo, la falta  trabajo, salarios que caen, tarifas que suben y una moneda licuada.

    La diferencia entre política y literatura reside en que mientras que la magia literaria no miente, queda en la novela, el populismo pretende que magia y metafísica hacen la realidad, son la realidad misma… Y todo se convierte en risa, de burla y humor negro.

    Hueco a la derecha

    Aclarada la base fantástica, tan hermosa como irrealizable, del imaginario populista, vale bajar al llano para revisar otro acto fallido de nuestra  política.  Esta vez por ausencia de imaginación.

    ¿Por qué Mauricio Macri nunca pudo lograr un espacio convincente con De Narváez, Duhalde, ó Rodríguez Saá, y tuvo que “borrarse”? Ese espacio, ¿es la contrapartida hueca del populismo mágico?

    Las respuestas son dos:

    1. 1.     La oferta de Macri es menor porque su juego es de nivel administrativo, sin proyecciones claras, con los objetivos típicos de un club ó una intendencia, sin nivel nacional, sin preocupación social, reemplazando la estrategia política con posicionamientos de campaña y marketing político.

    Y en lo macroeconómico, bastión de la derecha, tampoco se vislumbra posición alguna. ¿No se ha aprendido que el voto es económico, y que agotada la opción populista cabe otra exitosa?

    Para muchos se trata de la expresión: “soy de derecha, no tengo ningún pensamiento político, sólo cuido mis intereses, y, llegadas las elecciones, contrato un especialista en campañas”.

    Frente a ese vacío, no hubo bases par cimentar una construcción valiosa, razón por la que el PRO quedó solitario y personalista, con temor a competir.

    La actitud “virtuosa” de no presentarse en los comicios es, en el mejor de los casos, un intento de preservarse, de evitar una derrota, y por lo tanto, ningún  éxito. Pero ese es un camino agotado.

    1. 2.     La otra versión dice que fueron los interlocutores del peronismo             federal, y De Narváez, los que se pusieron un precio que no tenían, tal como quedó demostrado con los resultados electorales. El personalismo y la ambigüedad de sus posturas, sin pensamiento  largo, resultaron de enorme perjuicio mutuo y desdibujaron la identidad centro-derecha.

         La Nada se apoderó de todos.

     

    Porque una interpretación sin significación social nunca va a ser suficiente ante aliados de derecha popular, y sin propuesta macroeconómica no será suficiente ante la derecha económica.

    Desde una visión independiente, a la derecha le falta profundidad en su pensamiento político y definición en su concepción económica.

    Mientras tanto, carece de iniciativas.

    ¿Qué otro elemento de consistencia y agrupamiento es mejor que un  pensamiento abarcador, profundo y coherente, capaz de explicar, predecir y guiar en medio del derrape económico del populismo? ¿Qué prestigio adquiere el que calla y otorga?

     

    Si no lo hace Macri desde la centro-derecha, Binner lo hará, como  el domingo de elecciones.

    El Trabajo y los niños amateur.

     

    El trabajo ha sido maltratado, por todo concepto se lo ha usado como sostén,  pero no de un par adorable, sino de una desesperada carrera de poder. El modelo K lo fraguó y ellos cayeron ingenuamente, creyendo que al final tendrían su recompensa.  Aunque quedaron afuera y a punto de ser  usados nuevamente.

    ¿No fue Perón, con un pensamiento realista, laborista y nacional el que los incluyó en la sociedad política de entonces, construyendo la columna vertebral sobre el trabajo? Ahora, esa columna ¿va a ser entregada a los niños amateur del populismo?

    El trabajo no vale si no se lo defiende y su defensa ya no se logra con huelgas y movilizaciones impopulares, sino actuando sobre la realidad macroeconómica que lo contiene. (Lo había comprendido Felipillo)

    En ésta realidad, la expansión monetaria corroe los salarios y el atraso cambiario destruye la ocupación.

    Dos posiciones creadas por el modelito que estalla en bancos, casas de cambio, Renault, Volkswagen, Alpargatas y tarifas de agua, luz y gas. En subterráneos e impuestos al trabajo.

    ¿Cómo va a salir el Trabajo de ésta encrucijada?¿entregando sus obras sociales?, ¿resignándose al vaciamiento del Bco. Central a favor de un modelo que destruye ahorros e inversiones hipotecando el futuro laboral?

    Los aliados reales del Trabajo, son dos: inversiones y tecnología.  Nunca burócratas de oficina, verso mágico y desesperación por cargos.

    La derecha tímida y el Trabajo enfrentado deberían analizarlo.

    ¿O van a seguir el “modelo” de Zapatero y Papandreu para generar  trabajo?

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


    EXITO ELECTORAL, DERRUMBE ECONÓMICO Y DERROTA POLÍTICA

    17 de October de 2011

    Las relaciones entre política y economía fluctúan desde la  complementación hasta el enfrentamiento, éste último es el caso actual. Porque las causas económicas que determinan el éxito electoral de Cristina, son las mismas que nos llevan al derrumbe económico.

    Con una diferencia temporal. La victoria electoral comienza y termina el 23 del corriente, el derrumbe económico ya comenzó y se proyecta por lo que resta de 2011 y 2012.

    El objetivo político de alto consumo, es el que promueve la expansión monetaria al 40%, el gasto público al 35% y la inflación al 25%. Utiliza un ajuste cambiario de 10% para disimular la inflación y la mentira del Indec para ocultarla. Con resultados no-sustentables.

    Aunque, como era previsible, la realidad económica lo descubre.

    La corrida cambiaria de U$ 22.000 M, el riesgo país en 1000 puntos, la perdida de las reservas de libre disponibilidad, y las suspensiones en Fiat, luego suspendidas, Alpargatas y La Rioja, son las primeras demostraciones del derrumbe. Las declaraciones de De Mendiguren las confirman.

    La síntesis se expresa en la liquidación de los superávit fiscal y comercial, que impiden el financiamiento del crecimiento, exponiéndonos a la necesidad de una financiación externa, cara ó inexistente, por lo tanto contractiva.

    El juego electoral demoró los ajustes necesarios más allá de todo límite. Con alto costo para los propios “beneficiarios” del modelo. Ahora comienza el derrumbe, justo cuando cambia la dirección del viento, lo que demuestra que la bonanza no fue virtuosa sino sólo “viento de cola”.

    Un caso semejante se dio en 2009. Entonces tuvimos una caída en el crecimiento del PBI hasta 0%, con la correspondiente derrota electoral del kirchnerismo en Junio de ese año. Aunque nada más claro que la correspondencia entre el crecimiento del PBI por trimestres y los niveles de popularidad de Cristina, desde 2008 a 2011, expresados en el gráfico publicado por Jorge Fontevecchia en Perfil el 1/10/11(Pág.56)

    Proyectando dicha correlación, la popularidad de Cristina ha llegado al tope, y su derrumbe una predicción rigurosa. Es que Cristina sin “voto consumo” no tiene atractivo, lo demás es retórica. Y al presentarse como máxima responsable recibirá en cabeza propia la culpa del  fracaso.

    Así, se repite lo que nuestros partidos se niegan a ver: la lógica electoral del “voto consumo” es perjudicial para el país, y destruye la representación política.

    Reubicación del Trabajo

    Los errores del modelo preocupan al Trabajo que, con ò sin Moyano, reconoce haber sido usado por el kirchnerismo, y ahora nuevamente, como ajuste antiinflacionario. Sabe que: los aumentos de salarios se pagan con moneda licuada por la expansión monetaria y la ocupación cae por sobrevaluación cambiaria.

    Ambas creadas en el Banco Central, a espaldas de asalariados. Ellos no tienen representación ni ingerencia en la discusión macroeconómica, por eso no son partícipes, sino rehenes. El Cristinismo se ha encargado de ello, prolijamente.

    La participación del Trabajo en las “reglas del juego” económico, tiene mayor sentido que los acuerdos políticos. Si el trabajo toma la iniciativa, cuando inflación y atraso cambiario son también desastres para empresarios, el  “consumismo” quedara en el tintero. Entonces los acuerdos Trabajo-Capital superan a nuestra partidocracia vacía.

    Uso útil del aterrizaje económico.

    El deterioro económico previsto, puede ofrecer la oportunidad para resolver los dos peores problemas de la economía argentina: la inflación y el atraso cambiario. Agobiante para empresarios y asalariados.

    Si el gobierno comprende que es difícil corregir la inflación a pleno consumo, verá con mejores ojos la oportunidad que ofrece un escenario en aterrizaje. En el mismo, los empresarios, que prefieren vender a financiarse, se abstienen de remarcar los precios, iniciándose el giro hacia la estabilidad de precios.

    Con óptima oportunidad para ajustar el dólar sin riesgo de recalentar la economía. Se trata de un giro contractivo con salida, y ganancia neta, para un país asomado a la hiperinflación.

    El triunfo de Cristina puede alcanzar  para “aguantar el cimbronazo contractivo”, mientras que el dólar corregido puede relanzar la economía en forma sustentable, sin inflación. En cambio, si Cristina no usa en su provecho el derrumbe producido por la resaca de su modelo y el ajuste externo, entonces sufrirá las consecuencias políticas de ambos: el inicio de su sucesión.

    Y con derrumbe económico, la sucesión cristinista no se resuelve con  reforma electoral.

    Improvisación en la oferta política

    Lo que vemos en el gobierno es improvisación económica con fines electorales, y en Alfonsín-De Narváez-Rodrigues Saá improvisación política con fines electorales. El PRO mostró incapacidad electoral por falta de convicciones y la Coalición Cívica creyó en profecías.

    Entre todos le ofrecieron un amplio lugar a Hermes Binner. Mas coherente en sus posiciones político-ideológicas, con clara línea de conducta, sin corrupción y apoyado por su experiencia de gobierno. “A menos improvisación más ascendiente”, deberíamos anotar.

    Los independientes queremos otro escenario electoral: dos alternativas competitivas y de buena calidad. Y dadas las lecciones del fracaso actual, podemos imaginar otra lógica constructiva a partir del 24 de Octubre.

    1. Por la centro derecha: quisiéramos a Mauricio Macri, Francisco De Narváez, Eduardo Duhalde, Alberto Rodríguez Saá, y algunos otros gobernadores de origen peronista, formando un conjunto coherente y alineado con el futuro.

    No ha sido posible y debe ser explicado. No hay entre ellos un proyecto común porque no cuentan con un pensamiento político compartido y de largo plazo. Han ido por el  personalismo, tratando todos y cada uno de ser figura principal.

     De ésta manera serán siempre perdedores. A Argentina, como conjunto, no le interesa la inconsistencia política.

    Aunque los tiempos de derrumbe económico suelen aportar posibilidades adicionales a la derecha ordenada, con cuidado del gasto, de la emisión monetaria y de la inflación. Eso es cuidar al Trabajo y no mentirle.

    Es la base de la primacía Alemana: basada en exportaciones,  tecnología, equilibrio fiscal y monetario. Y acuerdo laboral.

    2. Por la centro izquierda: El desencuentro entre Alfonsín, Carrió, Solanas y Binner, no le ha servido a ninguno. Sus diferencias ideológicas y políticas son mínimas, pero han demorado un posible frente de larga y fecunda trayectoria, superador del populismo.

    No podemos olvidar que Felipe Gonzáles en España y Fernando E. Cardozo en Brasil, ambos desde la centro izquierda, protagonizaron los despegues económico-políticos más exitosos en el ámbito latino.   

    3. Por los independientes, que nos preguntamos: ¿Adonde va la Argentina, dejada a un costado por el partidismo electoralista? ¿Acaso no esta claro que nos lleva a la demagogia del gobierno ó a la cobardía de no exigir ajustes necesarios en nombre de “costos electorales”, (también demagogia)?

    La pobrísima oferta política, vacía de soluciones en estas elecciones y las anteriores, amerita la formación de un pensamiento no partidario ni asfixiado por el electoralismo, interesado en Argentina y capaz de  influir sobre la calidad política.

    Este pensamiento se nutre de nuestro futuro y relación con el mundo, bajo la guía del Conocimiento. Y está destinado a balancear nuestra vergonzosa política minorista con la interpretación mayorista de la misma.


    VERGUENZA DE NUESTRO PARTIDOS

    6 de September de 2011

    VERGÜENZA DE NUESTROS PARTIDOS

     Los argentinos sentimos vergüenza de nuestros partidos políticos, no solo por la pobreza de sus ofertas electorales, sino por la ausencia de resultados de gobierno. Es que habitualmente nuestro país, como conjunto, queda afuera de los trasvasamientos electorales de poder entre partidos.

    En ocasiones, ello se corresponde con el voto de la parte engañada del electorado, la que a partir de desinformación es capaz de hacer un “voto ilusión”, sinónimo de “voto sin futuro”, como en el caso del 50% que votó por el populismo.

    Este voto parte de una hipótesis imaginaria: “las condiciones de nuestro presente son repetibles en el futuro”. Hasta que, corriendo el tiempo se descubre el engaño, entonces la victoria electoral gira hacia la derrota política del mismo partido que ganó las elecciones.

    Un caso de éstos ocurrió cuando el electorado mayoritario votó por el programa de gran consumo propiciado por Calos Menem, llamado entonces “voto cuota”, y tal que en 1995 le dio el triunfo electoral. Aunque para 1996 comenzaba el proceso de desocupación-recesión que lo llevó hasta su derrota política.

    Fue un voto desinformado, entusiasmado por la alta cuota de consumo, que impulsó al mismo tiempo su victoria electoral y luego la derrota política en el ejercicio del gobierno alcanzado.

    Las similitudes con la actualidad no acaban allí. Pues como entonces, tenemos corrida cambiaria hasta el límite de las reservas de libre disponibilidad, elevación de las tasa de interés por caída de liquidez bancaria, reducción de las utilidades empresarias, desinversión, vaciamiento de Bco. Central y Anses con destino a fondeo del Tesoro, caída de la calificación de Moodi´s, deterioro fiscal y de la Cuenta Corriente del BCRA, manifiesto atraso cambiario y  subsidios insostenibles al consumo. Con dos agravantes: alta inflación y retracción externa.

    Es el resultado de la fiesta de consumo, estirada para llegar a las elecciones. Irrepetible para 2012 y en adelante.

    Ya mismo el gobierno no puede pagar el ajuste de jubilaciones, poner el Indec en su lugar, conseguir créditos externos para disimular el descalabro y evitar la caída de reservas. Como entonces, nos deslizamos hacia el endeudamiento en el campo financiero, nuevamente seremos pasto de vendedores de dinero a países insolventes.

    El círculo vicioso alimentado por nuestros partidos se resume así. El gobierno en ejercicio adula al electorado con políticas de alto gasto y consumo, los empresarios adulan al gobierno por razones pecuniarias y los opositores se niegan a informar para no pagar costos políticos. Hasta que el derrumbe, en los hechos, moviliza la opinión contra el gobierno.  

    Las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, son un anticipo del período de des-ilusión 2012-2015. Porque el electorado de Cristina y Menem es el mismo, está entrenado para votar por consumo, retirando su apoyo cuando no accede a ese consumo.

     Partidos políticos inmaduros

     El partido en el gobierno ha fallado, impulsa una falsedad económica y el avasallamiento de las instituciones. Gana las elecciones con   una fórmula perdedora: no es sustentable.

    Los partidos de oposición han desilusionado por sus respectivas faltas de consistencia El alfonsismo sin acuerdo con el socialismo, el duhalismo sin acuerdo con el macrismo y Carrió sin acuerdo con nadie.

    A las opciones de centro derecha y centro izquierda las supera el personalismo, resultante de la falta de un pensamiento rector con visión de un futuro.

    Lo que significa que la oposición debe permanecer en cabeza de independientes y éstos en red. A distancia de los partidos que no supieron gestionar acuerdos de afinidad político-ideológica, ni propuestas superadoras de luchas de poder electorales.

    Aunque la falta de madurez de nuestros partidos no surge solamente en el campo político, sino en la vergonzosa actitud de no reconocer los problemas macroeconómicos actuales, a los efectos de no reclamar ajustes con costo político.

    Es la manifestación explicita de la cobardía política, desde el partido en el gobierno, que estira todos los problemas sin resolverlos, hasta los partidos de oposición que no ventilan cuestiones macroeconómicas, aunque allí se encuentre la clave del período 2012-2015.

     Desplome en la centro-derecha

     El electorado de centro-derecha sufrió un alto impacto entre Julio y Agosto. En esos meses perdió la alternativa presidencial de un referente como Mauricio Macri y el desarmado interno del peronismo federal, seguido de su pésimo nivel de aceptación en las primarias.

    En síntesis, ni Macri ni Duhalde ocupan o sobresalen en ese espacio.

    Y como De Narváez casi se volvió radical, el vacío de centro derecha hace ruido, de tan hueco que se encuentra. ¿Les dará vergüenza?

    En ese sector político, ¿a quien votar en Octubre? ¿La cuestión se resuelve cortando boletas en favor de los diputados del sector? Y con respecto a ellos, ¿cuáles representan una oposición aguerrida y no una convivencia perdedora con el gobierno nacional?

    La vergonzosa claudicación de De la Sota, ¿lo muestra como un especulador nato y neto sin coraje ni principios? ¿Es ésta su propuesta para independientes hartos de la “ubicuidad” de partidos de oportunidad?

    La salida de Mauricio Macri fue, para algunos, una lucida estrategia defensiva destinada a preservarse, para otros una concesión costosa a Cristina y Binner, generadora de dudas sobre las convicciones del Pro.

    Y cuando ahora volvemos a verlo “esperando hasta que aclare”, sin una expresa voluntad de enfrentar al populismo, facilitando las  moderaciones electoralistas de Cristina, la pregunta independiente es una sola: En el ámbito nacional, ¿adonde va el PRO?, porque no sobresale.

    ¿Esperan que el derrumbe del populismo ocurra por si solo? ¿Quieren ser profetas con el diario del día después? ¿Tienen alguna cuota de coraje disponible o ellas son como las reservas de libre disponibilidad?

    No lo decimos con gusto, quisiéramos ver un espacio más ganador, más incisivo, más claro en momentos en que sube la marea, con avasallamiento institucional y derrumbe macroeconómico.

     Hermes Binner por descarte

     El electorado no dispuesto al populismo, cuenta a mediano plazo con dos alternativas ofrecidas en las elecciones a gobernador en la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

    Por un lado el PRO, como proyecto de centro-derecha, hoy sin represente presidencial. Y por otro, la alternativa de centro-izquierda del candidato que se jugó y afirmó: Hermes Binner. Que es un impecable socialista, con  larga y valiosa trayectoria en la provincia de Santa Fe.

    Por vía de descarte, solo queda en consideración este último candidato, ¿será suficiente?

    A no dudar Binner está preparado para la lucha política, pero, ¿sabrá enfrentar al populismo del Banco Central, responsable de la desorbitada expansión monetaria, el abandono del valor de nuestra moneda y el desbarranque de la liquidez bancaria?

    Es que Binner y el socialismo alcanzan por si solos para proponer ajustes macroeconómicos con costo político? O es que Hermes Binner carece de las convicciones macroeconómicas necesarias y preferirá la onda social-demócrata que en su momento siguió Raúl Alfonsín. Hasta su fracaso y renuncia.

    ¿Binner va a pedir la eliminación de los subsidios, la reducción del gasto público y el freno a la expansión monetaria, o irá por su propuesta  institucional y federal, más salud y educación? La Argentina como conjunto se desliza al resumidero, ¿Binner será oposición en el campo real u opositor formal-institucional?

    De cualquier manera, su opción y presentación electoral lo dejarán en segundo lugar, bien por encima de las aletargadas y fraccionadas alternativas de centro-derecha.

     Red de resistencia civil, guiada por la cultura

     Para mejorar su pobre representatividad, los partidos de oposición deberían proponer un plan pos-electoral, unificado y creíble, con dos objetivos: configurar la resistencia institucional y modelar el plan de ajuste macroeconómico, correctivo del derrumbe con endeudamiento.

    Si lo hacen, serán acompañados por la sociedad que no votó por el populismo, más la que se ira incorporando a medida que se demuestre el fracaso populista.

    Mientras tanto, los independientes con trabajo en red, apelando a la prensa libre, a las redes sociales, a la Justicia y a los legisladores correspondientes, enfocados más en el conocimiento que en el poder, haremos nuestro trabajo. Sin odios ni fracturas, en unión y determinación, hasta rescatar a la Argentina como conjunto.

     

     

     

     


    FRENTE PARA LA DERROTA

    5 de August de 2011

    Miedo a nosotros mismos.

    No nos encontramos frente a un fenómeno electoral “sui generis”, como quieren ver nuestros políticos, habitualmente visionarios con el diario del día después.Sino ante tres fenómenos, claros como el agua, que definieron los acontecimientos electorales recientes con larga anticipación. Ellos son: 1º Derrumbe del Modelo-K por inconsistencia, en tiempos de Kirchner, 2º Efecto luto mal entendido 3º Efecto Dominó en progreso 4º Resistencia independiente.

    Creemos importante destacarlos a efectos de contrarrestar la versión vergonzosa de toda anticipación. La que no cree en relaciones de causa y efecto, prefiere la dependencia al “humor social” y la concepción de que la volatilidad aleatoria conduce los acontecimientos.La sospecha de que somos sólo emocionales en la política, al punto que ésta no es previsible, afecta severamente la credibilidad en nosotros mismos. Y produce una actitud escéptica, compatible con el derrotismo y la parálisis. Que explica la pobreza de la oposición.

    La tesis de que los acontecimientos políticos son previsibles, siguiendo patrones causales y relaciones definidas no causales, permite integrar la política al conocimiento, algo necesario para anticipar y ordenar nuestro devenir. Protegiéndolo del azar.

    Por supuesto que no nos estamos refiriendo a la hipótesis del historicismo hegeliano, sustentadora de posiciones hegemónicas deducibles de la Historia. Ni a dogmatismos excluyentes, sólo para iluminados con visión mesiánica, como los incluidos en el populismo sudamericano, desde Chávez a Kirchner y Cristina.

    Sino a lecturas de la realidad en porciones discretas de espacio-tiempo, donde las hipótesis explicativas nos permiten deducir las predictivas, sin metafísica ni ambigüedad. Y donde las referencias a hechos puntuales, nos permiten colocarlas en estado de rechazo por falta de corroboración, ó aceptación momentánea por ajuste a datos de la base empírica.

     Dos casos concretos

     La hipótesis de que dos posiciones políticas pueden convivir en estado de contradicción, sin rechazos ni protestas, se vio derrumbada cuando Cristina, harta del peronismo, decidió excluir a éste de las listas de candidatos.El estallido fue siempre previsible desde que las diferencias entre Néstor, Scioli y Moyano llevaron al ex presidente a la desesperación. En cambio no fue previsible cómo se hizo. De manera artera y secreta, condensada en las palabras de Moyano: “Nos cagaron”.

    Fue completamente visible, corroborable, que la inconsistencia política interna llevaba a un estallido entre las partes, y tal que si no estallaba en tiempos de Kirchner estallaría en tiempos de Cristina.

    Ocurrió. La predicción efectuada se cumplió.

    Entonces las consecuencias electorales de expulsar al peronismo, a pura traición, resultaron fatalmente previsibles. Se cumplieron en las elecciones de Capital y Santa Fe, en las próximas de Córdoba, y se cumplirán en el derrape inevitable, ya visible, en La Provincia de Buenos Aires.La visión independiente estuvo siempre en las antípodas del populismo, como vimos en 2009. La anticipación de su voto y la del campo no fue difícil.

     Predicción explicada

     ¿Cómo va a gobernar Cristina con el peronismo dedicado a la revancha, el campo en pleno rechazo y los independientes fogoneando  el recambio?

    El pasado inconsistente del kirchnerismo, ¿se conecta con el futuro imposible del cristinismo?

    Estas y otras preguntas, afectan la visión teleológica de las personas, siempre dirigidas hacia un fin. Son las que imperan hoy en la mente de los electores más ansiosos.Es mas, el rechazo de De la Sota a compartir listas con Cristina, y las aproximaciones de Scioli a Del Sel y De la Sota, mas la propaganda sciolista “Creo en vos”, que no incluye a Cristina, confirman lo observado por Mariano Grondona: “Cristina es piantavotos” (L.N. 31/7/11).

    A esos datos debemos sumarle la enorme dispersión de boletas en la Provincia de Buenos Aires, que indica la también enorme dispersión del poder en esa provincia.Es obvio que ya no hay una expresión unívoca en el peronismo de esa provincia, sino lo contrario, un éxodo contundente hacia formulaciones no-cristinistas. O por lo menos, una firme inclinación a cortar boletas.

    Además, la previsión de nuestro futuro político pasa por el efecto Dominó. Pues la cercanía de la provincia de Buenos Aires con la Capital, Santa fe, Córdoba y la Pampa, indican un contagio fuerte. Por lo menos en áreas rurales. Y en los primeros cordones del conurbano.

    En el escenario político una cosa es el viejazo político del kirchnerismo lacrimógeno y otra el aire-nuevo que ofrece el macrismo y sus compañeros de victoria: duhaldismo, de narvaísmo, peronismo federal, y excluidos a pura traición.

    Sin embargo, no son las fracciones políticas las determinantes, sino la estrategia de los independientes, los que le dieron el triunfo a de Narváez en 2009, a Macri en Capital, a Del Sel en Santa Fe y determinarán el voto no-cristinista en Córdoba y Buenos Aires.

    La ola expansiva está en pleno trabajo y, cual Dominó, cada derrumbe cristinista provoca la caída del siguiente. No lo perciben las encuestas, lo detecta la Opinión Pública.

    Mientras tanto, el Frente para la Derrota no ha podido explicar sus fracasos electorales, ni recreado la “mística” a futuro. Sus silencios y vacíos lo agotan…y derrotan.

     Los tiempos de la politica

     Una tradición solo formal consiste en confundir los tiempos de la política con los electorales, que si no superfluos, no hacen a las cuestiones definitorias. Los movimientos creativos de nuevas alternativas, son distintos y distantes con respecto a los  agotamientos políticos anteriores.

    Concretamente, el derrumbe actual del populismo en el gobierno, ese es el hecho  político relevante, determinante del agotamiento de un ciclo político. De enorme significación política para nuestro futuro. Y se da en los hechos, mas allá de lo que registren las formas electorales del 14 de Agosto o el 23 de Octubre.

    El calendario político no coincide con el electoral, mal que le pese a nuestros vacíos partidos políticos. De allí el sentido de un gobierno parlamentario, mejor preparado para procesar agotamientos. También es cierto que ni Raúl Alfonsín ni Fernando de la Rúa terminaron sus mandatos  en fechas electorales. Preparemos-nos, procesemos-lo.

     El Presente no vale por lo que es, sino por su adhesión al Futuro.

     Una parte enorme del electorado, especialmente los jóvenes, no mira sólo a la realidad que los circunda, sino a su inclusión en el futuro. Y comprende la inseguridad económica previsible para el ciclo 2012-2015.Por ello la enorme responsabilidad de ese electorado en la elección del próximo presidente, así como su capacidad para enfrentar los temas económicos y los desencuentros sociales asociados.Vale reconocer las partes endebles con precisión, para exigir al próximo gobierno, cualquiera que sea, también con precisión.

     1.Inflación Desde el inicio del gobierno de Cristina la inflación crece al máximo nivel mundial, el “modelo” no la detiene. La niega, con  demostración de incapacidad y grosera politización de las cuentas públicas. Con alta destrucción de los salarios reales.

    ¿Como se comprende que haya 30 % de pobreza y 10% de indigencia cuando la desocupación es del 7 %? ¿Es que hay 25 % de ocupados por debajo del nivel de pobreza, o es que el Indec miente sin detenerse? 

     La inflación, con tipo de cambio inamovible, determina aumento de costos en dólares. Ello significa desinversión empresaria con giro a la desocupación. Es perdida de empleo en momentos de caída del salario real.

     2. Gasto Publico. Se consumen los ahorros de la población. El cincuenta porciento de  los ahorros de los cuatro millones de jubilados y pensionados han sido prestados por el ANSES al gobierno. Mientras se les niega el 82% móvil que deberían recibir. El Estado se financia a costa de jubilados.

    El déficit fiscal resulta desfigurado y oculto cuando no hay presupuesto aprobado por el Congreso. Se incluyen como recursos genuinos, los  adelantos y prestamos del Bco. Central, del PAMI y del ANSES, que deben ser devueltos a los ciudadanos.

    ¿Como hará el Ejecutivo para continuar con la maraña de subsidios económico y sociales? ¿Se agotan los recursos para subsidiar al consumo?

    El Poder Ejecutivo ha hecho uso de las reservas de todas las Cajas,  entonces, ¿con que recursos se reducirá la pobreza en el 30 % de nuestra población?¿Iremos por los bancos, mas impuestos y expropiaciones?

     3. Deterioro del Banco Central. El Banco Central ha debido resignar reservas y patrimonio de los ciudadanos a favor del Tesoro, con destino a cubrir gastos aprobados por le Congreso, o por “oportunos” DNU. ¿Cuánto más se puede usar al Banco Central para gastos de gobierno sin licuar nuestra moneda?

    ¿Como harán las autoridades del Banco Central para que los bancos renueven las letras Lebac y Nobac?, ¿Aumentando la tasa de interés, generando un panorama recesivo? ¿Se cae el estimulo al consumo?

    La corrida cambiaria se acerca a 23.000 millones de dólares anuales, ¿determina un aumento de la tasa de interés con efecto recesivo?El gobierno, se empeña en limitar importaciones. Restricción que implica, a corto plazo, una demanda inusual de divisas para recuperar los stocks operativos de importadores. Otra hipoteca sobre el futuro próximo, otra demostración del atraso cambiario. ¿Es el dólar la mercadería mas barata? En este caso, silencio es impotencia

     Hemos dicho: “lo que no caiga por gravedad electoral, lo hará por la fuerza de los hechos”, ahora decimos:

    Si triunfa Cristina, vamos a la profundización, por agotamiento.Si gana un conductor sin experiencia y “verso electoral”, caeremos en rodada. Si accede un opositor con experiencia y plan probado, vamos por crecimiento con equidad.

     


    EL NUEVO RELATO

    1 de July de 2011

    La sinceridad de la presidenta, al sacarse de encima al peronismo, querido en la visión de Kirchner y adulado en cabeza de Moyano y Scioli, abre un “nuevo relato” político: Cristinismo sin Peronismo.
    Demuestra que lo actuado por el Peronismo Federal, Reutemann, De la Sota y la diáspora de intendentes bonaerenses, fue anticipado y correcto. Así como groseramente equivocada la sumisión de Scioli.
    Ahora, el sincericidio cristinista se prepara, honestamente, para su pérdida de gobernabilidad, ¿quién va aplaudir ante la inflación-recesión con enfrentamientos intersectoriales? El nuevo relato, a puro personalismo, único indiscutible, se ha encerrado en si mismo, como demostración de inseguridad e incompetencia, tal vez alcance para los chicos de la Campora, pero, ¿a quien mas convence?
    Más importante aún, desenmascara lo que ocurre con todo populismo: que desesperado por poder, engulle a su propia tropa. No podemos olvidar a El, que se inició en el peronismo, lo abandonó por la transversalidad y volvió al peronismo, que ahora repudia Cristina.

    ¿De donde proviene tanto resentimiento?
    Conviene repasar dos fuentes. Una de carácter ideológico-político desde que el propio Campora intentaba un juego de izquierda no aceptado ni por el peronismo ni por el propio Perón. Y otra de carácter estrictamente personal, desde que fueron Moyano y Scioli los que enfrentaron a Kirchner en vísperas de su defunción. Cristina no se olvida, no hay reconciliación posible.
    Al día de hoy, la síntesis Cristina-Campora-Boudou es la decantación final de un conjunto viscoso y carente de unicidad, instalado en medio del Frente para la Victoria, con el que no era posible gobernar. Cristina giró hacia la coherencia, quedando sola, sin tropa valiosa.

    La verdad no ofende. Por eso el nuevo relato cristinista no tiene que ofender a peronistas, que han quedado en el camino, con la boca abierta, sin rumbo, sin caudillo y sin identidad.
    Ellos no quisieron ver lo que tenían por delante, por falta absoluta de pensamiento propio, que los obligó a buscar desesperadamente un líder que los guíe y les de sentido. Era Néstor, no es Cristina.
    En medio de la debacle, a los peronistas les queda un solo tiro para no jugar en la “B”: demostrar que sin ellos no hay triunfo. Duhalde, De la Sota, De Narváez y Rodríguez Saa lo intentan, los de la calle lo piensan. Cuentan con ciento veinte días, después vivirán a la rastra, sin caja ni poder.
    Cristina contenta, decidió profundizar el modelo… hasta hundirlo.

    ¿Con que cuenta el Cristinismo?
    De acuerdo con el “nuevo relato”, al caer la columna peronista no surgen mayores problemas, a los quejosos no vale la pena contestarles.
    Es fácil cuantificar el Capital político obtenido. Está hecho de economía Budú, espléndida en inflación, absorbente de fondos de Anses y Banco Central, derrama subsidios sin sustento, clava el dólar con el dedo, desalienta inversiones y huye para delante… hacia el barranco.
    Aparte de Cristina, a Amado ¿quién lo ama?
    Con Mariotto esta todo claro. Salvo para la prensa que lo verá todo oscuro y para el Gobernador que ya no podrá ver, será mirado y conducido, hasta el transparente valle cristinista.
    ¿Tendrá derecho a resfriarse?
    De cualquier manera siempre estará la Cámpora que con infinita sabiduría innata y sin ningún entrenamiento ni ejercicio de gobierno, podrá solucionar los conflictos, evitar los piquetes, detener los camiones y conjurar la inflación. Desde cómodos sillones de empresas del Estado, con amplio reconocimiento salarial. Pagado por todos.
    ¿Es hueca la Cámpora y sólido el Cristinismo?
    Se puede responder con fluidez, desde que a Cristina aún le queda el armamento más temible: su retórica y manejo de imagen.
    Y los camporistas lo saben. Han visto cómo un poco de secreto, otro de relatos sin sustento fáctico, mucho historicismo hegeliano, invocación a los pobres, gran caja y pocas ideas, resultan suficientes para lograr el aguante. Aunque nadie sepa si es por media hora o por el período de gobierno.
    En definitiva, un Capital político hecho de economía budú, camporismo, retórica y manejo de imagen no alcanza para gobernar, y quien sostenga que el apoyo de los votos es suficiente se olvida que De la Rúa también los tuvo.

    ¿Estamos frente a ausencia de realidad o enajenación?
    Cabe responder, porque el “nuevo relato” está en cabeza de Cristina. Sólo ella “sabe”, y todo fracaso será “su” fracaso.
    ¿Cuántos días necesitamos para comprobarlo?

    ¿Porqué el sincericidio?
    Desde la lógica de “Cristina ya ganó”, no tiene sentido perder el voto peronista a ciento veinte días de las elecciones. Entonces, ¿cuál lógica prevaleció?
    La de evitar el choque interno que impide gobernar en medio de dificultades económicas y sociales a ser enfrentadas durante el período 2012-2015.
    Gobernar durante ese período sin un conjunto de funcionarios fieles, cuando aparezcan los errores cometidos durante éste gobierno y no surjan las soluciones en el próximo, es apostar al suicidio político. Ella lo sabe.
    Cristina se adelantó, porque prevé el desencanto y derrumbe de su próximo gobierno y las maniobras desesperadas para salvarlo. Para ejecutarlas prefiere contar con fanáticos populistas, desinteresados de todo resultado, a pura interpretación retórica.

    Pero el electorado independiente no es así. Es mayoría, la prensa y las redes sociales lo apoyan, y actúa a puro cuestionamiento. Con voto rechazo.

    Dos cuestiones metodológicas

    Al mismo tiempo que el grueso error de Cristina, se han perfilado otros desde la oposición, que no señalaremos con gusto, sino para facilitar la crítica partidaria.
    El primero tiene que ver con las hipótesis predictivas, pues éstas si no están fundadas en datos ciertos y explicaciones, se convierten en adivinanzas, con negación de todo rigor intelectual.
    Es el caso de la predicción “Cristina no se va a presentar”, que no solo ha fallado, sino que ha dejado al descubierto una manera desconfiable de abordar el futuro. Proyecta incredulidad entre los independientes, atentos a la construcción de conceptos, desde que las adivinanzas no son parte del conocimiento.
    El segundo abordaje predictivo y equivocado se refiere al uso de las encuestas. Pues estas producen temor y parálisis entre políticos y observadores cuando se las proyecta a futuro. Así como euforias sin respaldo de quienes infieren “Cristina ya ganó”.
    No es correcto extrapolar los resultados de las encuestas, primero en razón de la volatilidad del electorado argentino. Segundo porque la composición de ese electorado incluye un 78% de votantes “ni afiliados ni simpatizantes”, tal como lo ha registrado Manuel Mora y Araujo en su libro “La Argentina Bipolar” (Pág.117). Y mucho menos cuando se hace evidente un nuevo giro hacia la supervivencia por del peronismo-K, hoy defraudado.
    Ésta extrapolación sin rigor, llevó a que dos interlocutores de nivel nacional se bajaran. Otros han perseverado sabiendo que el voto final se establece a solo días de la elección, a la luz de considerandos previos, como las elecciones provinciales y los resultados de Agosto.
    Estos errores explican, en parte, la vieja desconfianza hacia nuestra política, donde el voluntarismo o el pesimismo viseral reemplazan al rigor intelectual. Así como no explican los importantes y evidentes cambios políticos en curso hasta Octubre.
    También deja claro que el análisis político, cuando está bien hecho, rinde en explicaciones y capacidad predictiva bastante más que las encuestas. Como que el choque entre peronistas y cristinistas estaba escrito y podía deducirse de la inconsistencia política e ideológica interna.

    Mientras tanto algo ha salido bien, lo valoramos, es la incorporación de extra partidarios: Javier Gonzáles Fraga por la economía política y Mario Lambías por el campo y el interior.

    .


    CONTRAPESO POPULISTA

    4 de June de 2011

     

     CONTRAPESO POPULISTA

     La teoría dice que los ascensores suben en cuanto baja el contrapeso, un principio que puede aplicarse en cada país que descubre su peso muerto. En el nuestro es el populismo que, para bien de todos, ha comenzado a descender.Para entender ese curso vale observar la evolución de las fuerzas políticas, y la caída del populismo infantil.

    Nuevo referente presidencial:

     Después de los comicios de Santa Fe sabemos que una importante realidad política ha surgido en nuestras pampas: un valioso presidenciable, con impecables pergaminos, Hermes Binner.Resulta exitoso su “cursus honorum”, que luego de largo trabajo y dedicación sale de su gobierno aplaudido, reconocido como líder nacional del socialismo y otras fuerzas de izquierda.Se conocen su honestidad intelectual y compromiso con las ideas, en cuanto no ha desesperado por poder y exige que los acuerdos electorales sean precedidos por pautas programáticas. Es que usa sus propios trajes.

    Saliendo luego de un turno, sin reformar la constitución, demuestra la diferencia con el líder sanjuanino apreciado por Cristina. Un compromiso con las formas que los independientes valoramos, junto a su modernización del sistema electoral, con objetivo de transparencia. Hacen de Binner un señor, creíble, moderado y ganador. Por izquierda, una alternativa valiosa.Avanza en pleno respeto por los demás, conciliatorio y opuesto al camino sinuoso, oscuro y revulsivo, que practica el populismo izquierdoso.

    Binner es la izquierda genuina, diferente de la fascista-K y de la fácil de “untar”, de Bonafini-Shoklender.De ésta manera, la centro izquierda se organiza y detecta a su líder natural, con conducta socialista pero respetuosa de las rentas ajenas.

    Santafecinos y cordobeses de centro derecha:

     Por este costado también se pierden votos populistas. Es que la pampa gringa quiere trabajar, que no le expropien con retenciones y menos la renta ganada a puro laburo.

    Quiere trabajo y producción, sabe que los imberbes pollerudos, colgados de la señora, no saben qué es trabajar y menos producir. El éxito indiscutido de Del Sel va en camino de duplicación, porque el representante de Cristina no es garantía de producción sino estorbo y rapiña.

    Del Sel es la demostración acabada de que el electorado santafecino  espera un líder de centro derecha, capaz de llevar las banderas reutemanistas representadas por Omar Perotti en éstos comicios. Todos sabemos que en las elecciones de Julio, si éste intendente tiene que recluirse por lealtad partidaria, el electorado elegirá según su amor a la tierra.

    La sumatoria de los votos de Rossi y Bielsa apenas llega al 26%, viejo número del kirchnerismo perdedor de 2009, un fantasma que crece sugiriendo a Cristina “que no se haga los rulos”, porque no gana en primera vuelta.

    Estos números hicieron comprender a De la Sota, que los cordobeses también respiran por su tierra, no por los infantiles de la casa rozada. Así, el ex gobernador eligió una vicegobernadora favorable a la producción, no a la apropiación de la renta agraria. Y Zannini, muy tarde, se fue corriendo a apagar el incendio, sin resultados.

    En todo el territorio se demuestra la surgencia de un electorado de centro derecha, de más envergadura que sus propios líderes, hoy indecisos e inseguros, debatiendo posiciones personales, por detrás de la síntesis reclamada: Duhalde-Macri-De Narváez.

    Si la derecha quiere ganar, primero debe ser lúcida, después derecha.

    Para ello debe resolver la falta de “pegamento” entre sus líderes, es decir pensamiento, trabajo intelectual, análisis y síntesis, con anclaje en el futuro: un Proyecto sostenido por Valores.

     Traición en el peronismo:

     El peronismo fue traicionado por el grupito izquierdoso que lo usó sin pagar la factura. Sin incluirlo en las listas, reemplazándolo por imberbes pollerudos, trocando su doctrina política por retórica vacía.

    En éste contexto, ¿cuál es la traición de De la Sota?, ¿cual la de De Vido?, ¿cual la de los sindicalistas?

    La traición a un traicionero, ¿es verdadera traición, o retorna las cosas a su lugar? La lealtad peronista, ¿corresponde con quienes lo usan como relleno?

    Esa es la reflección de todo el peronismo, que ve mermar sus banderas por dentro, con Cristina, y por afuera, con el desarrollo de izquierdas.

    Algunos preguntamos: ¿Qué están esperando? ¿Acaso no hay un peronista de pura cepa, ex presidente exitoso, que les tiende una mano?

    El peronismo de Reutemann, De la Sota, Rodríguez Sa, Urtubey, De Vido,  De Narváez, y Dasneves, sindicalistas e intendentes, debería alinearse con un peronista que no los usa, los promueve, y puede sacarlos del pisadero donde se hace mosto con ellos.

    Porque, si ahora van en pérdida absoluta, ¿que les espera después de las elecciones, cuando no tengan ni cargos ni dinero y sólo cuenten con el rechazo del grupito izquierdoso?

    El que pega primero pega dos veces, y el que va por su identidad tiene derecho. Es que si el peronismo ya no funciona como masa, menos como relleno. Si se entrega ahora, no tienen futuro.

    ¡Es el Trabajo y la Producción, no los monigotes populistas! Si Perón fundó la política sobre el Trabajo, es hora de fundar la economía sobre el mismo, dicen los que miran el horizonte.

    Aunque el proceso de maduración peronista, puede culminar después de Octubre, entonces estará comprometida la gobernabilidad. Y en ese contexto, si Cristina  acepta su candidatura… habrá pisado el palito. Nuevamente le pasarán la factura.

    El Modelo: a paso de cangrejo

    El Banco Central muestra, en su balance semanal (7/5/11) que tiene un Patrimonio neto de 41.300 millones, con un Activo que incluye 125.500 millones en letras al Tesoro, que vencen en 2020 y 2021.

    De entre todos los argentinos, ¿quién se atreve a prestar a diez años sin ajuste por inflación, cuando ésta alcanza a 28% anual? Ninguno, porque nadie quiere cobrar en papel pintado. Era muy distinto con inflación del 6%.

    Entonces ¿cual es el verdadero Patrimonio Neto del BCRA? Papel pintado. Y vamos en corrida cambiaria, de 20000 millones de dólares anuales, en aumento. A ese banco, ¿que le queda de prestamista de última instancia?

    Eso explica la desesperación de Moreno para frenar importaciones y la de Feletti por nuevas rentas. No es ideología, es caja vacía.

    ¿Adonde nos lleva una reducción de reservas, sino es a la elevación de los intereses y correspondiente recesión? Lo vemos ahora en mermas en el consumo, la construcción y el volumen físico de exportaciones.

    ¿Recesión con inflación? A eso vamos, con caída del salario real por inflación y pérdida de empleo por recesión.    

    ¿Así se ganan al peronismo rebelde y al clase media?

    Todo ello mientras la Anses no paga los juicios y la CTA oficialista denuncia que “se desaceleró desde 2007 la mejora de la estructura distributiva.”

    Es más, mientras la economía se dirige a objetivos electorales, nuestro socio principal, Brasil, prefiere detener importaciones por razones permanentes: la revaloración del real.

    Un castigo para brasileros, pero mucho peor para argentinos, que tendremos imposibilidades para exportarles y dificultades para frenar sus  exportaciones. Brasil llegará a la receta de Cardozo de 1999, lo que ahora hacen EEUU y China buscando competitividad con su moneda. Pero todavía tiene tela para cortar.

    Mientras tanto, crece otra sombra sobre el Trabajo, las reservas y la industria argentina, otra oscuridad que cristinistas y De Mendiguren disimulan. Pero que antes ó después de las elecciones caerá como la noche sobre el crepúsculo actual.

    Con America pinchada y Europa recesiva.

    Con este escenario económico, si Cristina acepta el convite…habrá pisado el palito. Habrá comprado la resaca del período 2007-2011.

    Por izquierda y por derecha podemos corregir el rumbo!… con solo votar.

     

     

     

     

     

     

     

     

     


    LAS MULAS NO TIENEN CRIA

    9 de May de 2011

     

    LAS MULAS NO TIENEN CRIA

     

     

    1. Del cruzamiento de un burro y una yegua podemos obtener una mula. Pero si cruzamos la mula ya no tendremos una cría. Es el efecto biológico de la hibridación. Por cierto semejante a las políticas hibridas, típicas de todo escenario electoral argentino, y que por supuesto, no tienen descendencia.

    2. En nuestro país contamos con tres corrientes de pensamiento y acción  suficientemente identificadas: el conservadorismo, hoy centro derecha;  la izquierda moderada, hoy radicalismo alfonsinista, socialismo y proyecto sur;  y el populismo, mezcla heterogénea de peronismo y kirchnerismo.

    Por supuesto que también en el centro derecha se encuentra el peronismo federal y en el centro izquierda la Coalición Cívica.

    3. El No-pensamiento, la ocurrencia de nuestros políticos  consagrados a efectos electorales, trabaja para amontonar las alternativas mencionadas, en pos de la acumulación de votos. Logran mulas, híbridos sin descendencia, sin largo plazo, sin valores netos.

    Peor aún, a la hora de gobernar generan beligerancias internas, pérdida de gobernabilidad y de objetivos definidos. La resolución de temas conflictivos, de alto costo político, necesaria durante el próximo gobierno, resulta imposible para híbridos electorales.

    4. Como los ejemplos concretos sirven para prueba, repasaremos algunos:

          a. Inconsistencia oficialista: la fractura expuesta que significo el acto de Moyano, sin la presencia de la principal oradora, mas los números expresados por la policía sobre la concurrencia, mas el faltazo de algunos ministros, expresan a las claras la guerra sin cuartel que enfrenta a unos y otros. Agravándose después de las elecciones, pero con manifestaciones inmediatas en el transporte de combustible, producción de petróleo y negociaciones salariales de mas de 30%. Y la ley de reparto de ganancias.

    Es el modelo K contra el proyecto político de Moyano, en medio de un peronismo atomizado, una economía próxima a hiperinflación, ajuste cambiario y del gasto público. Sin inversiones

    Cristina no está en condiciones de asimilar este derrumbe. Reutemann, Solanas y Macri tampoco se animaron. Les faltó proyecto y pensamiento.       

      b. Inconsistencia opositora: El amontonamiento sin coherencia entre Ricardo Alfonsín, De Narváez, el socialismo, y Margarita Stolbizer, muestra otra fórmula desesperada. Cachivache político que asegura la ruptura en cuanto la línea socialdemócrata dicte políticas que se estrellen contra De Narváez. Amontonar radicales con peronistas y socialistas es la inconsistencia de otra Alianza. Y el solipsismo de De Narváez colabora con ello.

              c. Inconsistencia por Insuficiencia: Mauricio Macri tuvo que bajarse sin pena ni gloria. Es el resultado de su falta de pensamiento político, con dedicación a la administración, algo que puede ser virtuoso para una intendencia, pero nunca como proyecto nacional.

    Para la próxima tendrá que pensar, apostar por el largo plazo, crear una filosofía y un pensamiento capaz de explicar y predecir, machacarlo en público hasta ser comprendido, y solo después salir al ruedo. No se hace camino al andar, se proyecta el camino a recorrer.

    5. Mucho más sensato, con sentido común y largo plazo, parece ser una alianza que lleve a Macri en la Capital, De Narváez a la Provincia y  Duhalde a la presidencia. Este último ya lideró una salida nacional exitosa. Se trata de una alianza consistente que, gane o no en Octubre, prepara la acción para 2015. Scioli seria músico en ese concierto.

    Mas importante que eso, configura una versión moderna de la confluencia conservadora-popular prevista desde tiempos de Perón, algunos conservadores y el menemismo inicial (antes de la recesión y corrupción).

    Se trata de una fórmula capaz de enhebrar a empresarios y trabajadores, dando sentido real a lo urdido en el plano político. Con solo un requisito: Reemplazo de politización laboral por  incorporación de tecnología y conocimiento como fuente, permanente, de elevación de salarios y utilidades.

    6. La Argentina necesita una izquierda inteligente, unida, bajo banderas tanto renovadas como consistentes, por lo tanto creíbles. Si el progresismo de Cristina puede atacar la corrupción en el gobierno y hacer lugar a la conferencia de Vargas Llosa, parce posible el acople “progre” a las instituciones.

    Exactamente el mismo que se deben entre sí quienes creen que estar a la izquierda significa romper, chocar y provocar.

    Dar testimonio de una integración cívica por izquierda, muestra un camino fecundo, que ya ensaya la Coalición Cívica y debería proyectarse entre la izquierdas mas virulentas, so pena de que caigan en saco roto.

    El giro hacia la consistencia interna no es sólo un paso hacia el poder, es también respeto a la Cultura, demanda ya instalada, que apunta a una sociedad abierta, nunca dogmática.

     

    7. La consistencia política e ideológica es necesaria a la hora difícil de aguantar el cimbronazo, cuando la puesta en práctica de la política requiere asumir costos políticos.

    Aunque no es suficiente.

    No nos sirve ser coherentes en el sentido lógico, si no atinamos a dar cuenta y resolver los hechos que nos castigan, como la inflación, la pobreza e indigencia, la mala calidad de la educación, el mamarracho internacional o la inseguridad.

     No agrega que nos ubiquemos a la izquierda ó la derecha si no traemos soluciones, más allá de las disputas ideológicas ó políticas. Es por eso que Deng Xiaoping dijo a los suyos: “No importa el color del gato, lo que importa es que cace ratones”.

    Con esa ley de acción sobre la realidad, es que China se ha erguido hasta sobresalir, superando a la politización populista creada por Mao.

    8. Luego de comprender la miseria de nuestra política, su desconexión con la realidad, estamos en condiciones de entender el otro vacío, que también provoca: el de valores.

    No es una ausencia menor, porque de la misma provienen  escepticismo y nihilismo, que asolan a nuestra juventud, atomizan los partidos políticos, detienen las inversiones, nos quitan esperanza, y en la plenitud de la vida, nos vuelve viejos. Debiéramos preguntarnos cómo sobrevivir sin valores, pero más útil es construirlos.

    Para ello nada mejor que el éxito sobre la realidad que nos hunde. El mismo enseña con sus resultados y estimula la imaginación. Pero admitamos que la conquista de la realidad nada tiene que ver con híbridos electorales, sino con el plan para enderezar los hechos.  No  metamos la mula y los valores vendrán con nosotros.

    LAS MULAS NO TIENEN CRIA

     

     

    1. Del cruzamiento de un burro y una yegua podemos obtener una mula. Pero si cruzamos la mula ya no tendremos una cría. Es el efecto biológico de la hibridación. Por cierto semejante a las políticas hibridas, típicas de todo escenario electoral argentino, y que por supuesto, no tienen descendencia.

    2. En nuestro país contamos con tres corrientes de pensamiento y acción  suficientemente identificadas: el conservadorismo, hoy centro derecha;  la izquierda moderada, hoy radicalismo alfonsinista, socialismo y proyecto sur;  y el populismo, mezcla heterogénea de peronismo y kirchnerismo.

    Por supuesto que también en el centro derecha se encuentra el peronismo federal y en el centro izquierda la Coalición Cívica.

    3. El No-pensamiento, la ocurrencia de nuestros políticos  consagrados a efectos electorales, trabaja para amontonar las alternativas mencionadas, en pos de la acumulación de votos. Logran mulas, híbridos sin descendencia, sin largo plazo, sin valores netos.

    Peor aún, a la hora de gobernar generan beligerancias internas, pérdida de gobernabilidad y de objetivos definidos. La resolución de temas conflictivos, de alto costo político, necesaria durante el próximo gobierno, resulta imposible para híbridos electorales.

    4. Como los ejemplos concretos sirven para prueba, repasaremos algunos:

          a. Inconsistencia oficialista: la fractura expuesta que significo el acto de Moyano, sin la presencia de la principal oradora, mas los números expresados por la policía sobre la concurrencia, mas el faltazo de algunos ministros, expresan a las claras la guerra sin cuartel que enfrenta a unos y otros. Agravándose después de las elecciones, pero con manifestaciones inmediatas en el transporte de combustible, producción de petróleo y negociaciones salariales de mas de 30%. Y la ley de reparto de ganancias.

    Es el modelo K contra el proyecto político de Moyano, en medio de un peronismo atomizado, una economía próxima a hiperinflación, ajuste cambiario y del gasto público. Sin inversiones

    Cristina no está en condiciones de asimilar este derrumbe. Reutemann, Solanas y Macri tampoco se animaron. Les faltó proyecto y pensamiento.       

      b. Inconsistencia opositora: El amontonamiento sin coherencia entre Ricardo Alfonsín, De Narváez, el socialismo, y Margarita Stolbizer, muestra otra fórmula desesperada. Cachivache político que asegura la ruptura en cuanto la línea socialdemócrata dicte políticas que se estrellen contra De Narváez. Amontonar radicales con peronistas y socialistas es la inconsistencia de otra Alianza. Y el solipsismo de De Narváez colabora con ello.

              c. Inconsistencia por Insuficiencia: Mauricio Macri tuvo que bajarse sin pena ni gloria. Es el resultado de su falta de pensamiento político, con dedicación a la administración, algo que puede ser virtuoso para una intendencia, pero nunca como proyecto nacional.

    Para la próxima tendrá que pensar, apostar por el largo plazo, crear una filosofía y un pensamiento capaz de explicar y predecir, machacarlo en público hasta ser comprendido, y solo después salir al ruedo. No se hace camino al andar, se proyecta el camino a recorrer.

    5. Mucho más sensato, con sentido común y largo plazo, parece ser una alianza que lleve a Macri en la Capital, De Narváez a la Provincia y  Duhalde a la presidencia. Este último ya lideró una salida nacional exitosa. Se trata de una alianza consistente que, gane o no en Octubre, prepara la acción para 2015. Scioli seria músico en ese concierto.

    Mas importante que eso, configura una versión moderna de la confluencia conservadora-popular prevista desde tiempos de Perón, algunos conservadores y el menemismo inicial (antes de la recesión y corrupción).

    Se trata de una fórmula capaz de enhebrar a empresarios y trabajadores, dando sentido real a lo urdido en el plano político. Con solo un requisito: Reemplazo de politización laboral por  incorporación de tecnología y conocimiento como fuente, permanente, de elevación de salarios y utilidades.

    6. La Argentina necesita una izquierda inteligente, unida, bajo banderas tanto renovadas como consistentes, por lo tanto creíbles. Si el progresismo de Cristina puede atacar la corrupción en el gobierno y hacer lugar a la conferencia de Vargas Llosa, parce posible el acople “progre” a las instituciones.

    Exactamente el mismo que se deben entre sí quienes creen que estar a la izquierda significa romper, chocar y provocar.

    Dar testimonio de una integración cívica por izquierda, muestra un camino fecundo, que ya ensaya la Coalición Cívica y debería proyectarse entre la izquierdas mas virulentas, so pena de que caigan en saco roto.

    El giro hacia la consistencia interna no es sólo un paso hacia el poder, es también respeto a la Cultura, demanda ya instalada, que apunta a una sociedad abierta, nunca dogmática.

     

    7. La consistencia política e ideológica es necesaria a la hora difícil de aguantar el cimbronazo, cuando la puesta en práctica de la política requiere asumir costos políticos.

    Aunque no es suficiente.

    No nos sirve ser coherentes en el sentido lógico, si no atinamos a dar cuenta y resolver los hechos que nos castigan, como la inflación, la pobreza e indigencia, la mala calidad de la educación, el mamarracho internacional o la inseguridad.

     No agrega que nos ubiquemos a la izquierda ó la derecha si no traemos soluciones, más allá de las disputas ideológicas ó políticas. Es por eso que Deng Xiaoping dijo a los suyos: “No importa el color del gato, lo que importa es que cace ratones”.

    Con esa ley de acción sobre la realidad, es que China se ha erguido hasta sobresalir, superando a la politización populista creada por Mao.

    8. Luego de comprender la miseria de nuestra política, su desconexión con la realidad, estamos en condiciones de entender el otro vacío, que también provoca: el de valores.

    No es una ausencia menor, porque de la misma provienen  escepticismo y nihilismo, que asolan a nuestra juventud, atomizan los partidos políticos, detienen las inversiones, nos quitan esperanza, y en la plenitud de la vida, nos vuelve viejos. Debiéramos preguntarnos cómo sobrevivir sin valores, pero más útil es construirlos.

    Para ello nada mejor que el éxito sobre la realidad que nos hunde. El mismo enseña con sus resultados y estimula la imaginación. Pero admitamos que la conquista de la realidad nada tiene que ver con híbridos electorales, sino con el plan para enderezar los hechos.  No  metamos la mula y los valores vendrán con nosotros.


    EL PODER QUEBRADO

    1 de April de 2011

    EL PODER QUEBRADO

    El problema actual de Cristina es que representa  un poder discutido, sino quebrado. En artículos anteriores señalamos las ambigüedades económicas e inconsistencias políticas internas, pero ahora estallaron. Cristina, ya  no puede mostrar algo sustentable, ni en el plano político donde no impone la agenda y es rehén de sus “amigos”, ni en el plano económico, donde no tiene planes concretos.

    Es mas, el paso de los meses asegura un deterioro creciente, pues su populismo amontonó aliados, incorporándolos por su aporte de poder y suponiendo que todos aceptarían su relato. Que es lo que no ocurre, pues su retórica parece elocuente, pero los hechos la superan.

    Y hoy en el centro de la escena política está Hugo Moyano, demostrando el peso de la “realpolitik” sobre la democracia formal.

    Ahora, el cristinismo, ¿de donde podría sacar la fuerza moral para expulsarlo, si lo han usado durante ocho años para contener la calle y “pisar” los salarios reales?

    Habiéndose entrenado con Néstor y sintiéndose indispensable en los acuerdos salariales, Hugo es como la horma del  zapato de Cristina. Para comprender el destino de la pareja que comparte el poder, sin quererlo, nos referiremos a cada uno, porque como conjunto representan ese viejo poder, ahora quebrado.

    El poderoso conductor gremial.

    Bastante antes que Néstor Kirchner tuviera nivel nacional, Hugo Moyano rodaba por el país en su carácter de dirigente y conductor gremial.

    Una de sus definiciones de valor ocurrió cuando le quitó el apoyo gremial a Carlos Menem. Aquel presidente, tan peronista como Moyano, había llevado la desocupación a niveles desesperantes, así que lo actuado por el camionero fue doblemente valioso.

    No se había dejado llevar por su filiación partidaria, sino por la defensa de la ocupación perdida, desairando a un Menem que quedó en  soledad.

    Esa actuación sirve de antecedente, porque la inflación vuelve a colocar al gobierno como culpable.

    La pérdida del poder adquisitivo de trabajadores, pobres, indigentes y la mismísima clase media, es la base de la fuerza de Moyano, cuando Cristina no tiene para contestar. Y la proyección empeora.

    Mas tarde, Hugo volvió a demostrar una vena valiosa, cuando denostó en público el uso de la “Banelco” para comprar senadores dispuestos a votar  la ley de flexibilidad laboral, de espantosos resultados para el trabajo.

    En ambos casos Moyano defendió aspectos reales, vinculados al trabajo, en  políticas macroeconómica distintas, pero destinadas a pasarle la cuenta del  fracaso a los trabajadores. El reconocimiento a esa constancia es la otra fuente de su fuerza.

     Los elogios a su actuación en el campo real se acaban en cuanto ingresamos al campo formal. Pues es allí donde Moyano se convierte en Ogro, no el ogro filantrópico de Octavio Paz, sino uno de métodos, estrategias, amenazas, uso de la fuerza y negocios, capaz de espantar a todo el que pretenda convivir en democracia.

    ¿Acaso  aprendió de Kirchner?

    Es el mismo método con que pretende llegar al poder imponiéndose en los listados de representantes y funcionarios, actuando por  sobre los intendentes bonaerenses, sobre el gobernador y la vicepresidencia de la nación. Su decisión de apoderarse de todo abre dos interrogantes no menores.

    1. 1.     ¿Es que pretende acaparar el poder por el poder mismo, como Kirchner? O es que quiere obtenerlo para resolver lo que Cristina no logra: hacer sustentable el salario real.
    2. 2.     ¿Por qué quiere la vicepresidencia? ¿Imagina que “algo” puede suceder?

    Es una lastima que las cuestiones de fondo tropiecen con las de forma, pero así es Moyano. Su intento de evitar la caída de los salarios reales ante la inflación, puede resultar perdidoso, porque bajo sus formas intempestivas pierde prestigio. Aunque, otra CGT reclamaría lo mismo.

    Si el camionero espera, la ausencia de toda política económica  por parte de Cristina no demorará darle la razón. Como ocurrió en tiempos de Menem y De la Rúa.

    De todas maneras, al día de hoy, el hecho político relevante es que el poder esta quebrado. Y Moyano va por más.

    Reina Cristina

    Al respecto de la inflación, Cristina pretende ubicarse en el medio, como una reina, para que el tema sea resuelto entre empresarios y trabajadores.

    Dejando en claro, de paso,  que no tiene ninguna iniciativa, ni plan, ni solución al problema económico más serio.

    Lo grave de esta concepción hueca, sino vacía, es que la acumulación de  problemas no resueltos, las explosiones de Moyano, las dudas de Scioli, la inflación y la inseguridad, va generando rechazos acumulados desde todos los sectores.

    Recientemente, los bloqueos a los diarios Clarín y Nación demuestran la  impotencia del gobierno frente al embate del camionero, mientras que la movilización prevista para 29 de Abril desborda y encierra al cristinismo.

    La conclusión es una sola: Cristina no puede, ya no determina la agenda,  gobierna a medias.

    Ante lo cual surge espontáneamente una pregunta ¿va a presentarse así para ganar en primera vuelta? Y aunque ganara en esa instancia ¿podrá gobernar con su poder cuestionado y sin soluciones a la inflación?.                     Veámoslo de cerca.

     1. Recordemos que el planteo de Moyano, disgustado por la inflación y  falta de su reconocimiento político, determinó en una  fuerte discusión con Néstor Kirchner, poco antes de su fallecimiento, sin que Cristina pudiera resolver ese conflicto.

    2. Así mismo, frente al último desplante, propiciatorio de una huelga general de trasportes con manifestación en Plaza de Mayo, tampoco hubo respuesta ó rechazo de Cristina. Sólo la aclaración de que se siente sola.

    3. Finalmente frente a los bloqueos contra Clarín y la Nación, se repitió el silencio perdedor. El miedo a Moyano.

     Se ha hecho evidente que Cristina no da para responder frente a un caminero que pretende digitar la política y asegurar el salario real. Se trata de una enorme dificultad política no resuelta, acumulativa, a la vista de todo el electorado. Es una hipoteca sin levantar porque no alcanza el capital político de Cristina. Y el electorado comienza a dudar:

    1. ¿Qué es el Cristinismo, sino ausencia de respuestas?

    2. ¿Cómo podrá conducir sin soluciones, rodeada por amigos que son enemigos?

    3. ¿Se puede ganar en primera vuelta a pura retórica, con poder cuestionado y sin plan económico?

    3. ¿Adonde puede llegar en estado de contradicción entre su línea ideológica y sus alianzas políticas?

    4. Sus socios, Scioli, Masa y los intendentes ¿son suicidas?

    5 ¿Cómo puede arreglar con la CGT si desde el gobierno se alimenta la inflación?

    El Tiempo y sus definiciones

    La flecha del tiempo corre en un solo sentido, aunque los acontecimientos políticos montados en ella, no se movilizan en bloque, sino por separado y en bifurcaciones. Observémoslo.

    Es fácil inferir que el proceso de descomposición de la interna kirchnerista va a continuar en la única dirección posible.

    Es que Cristina se encuentra entre dos alternativas degradantes.  Allanarse a los reclamos de Moyano, es reconocer un “capiti diminutio”, los interlocutores políticos y económicos la saltearán y conversarán con el poder real: Hugo Moyano. Además, la mala imagen del camionero frente al electorado nacional quedará pegada a Cristina, derrumbando su  convocatoria, por impotencia para corregirlo.

    Por el contrario, si Cristina rechazara los avances de Moyano, le daría a éste la posibilidad de convertirse en el líder de los reclamos salariales, en paritarias y en la calle. Algo que con inflación del 30%, creciente, es como tirarse al paso de los camiones. O cancelar su candidatura.

    Todo ello con patética asimetría, los tiempos de Cristina son perentorios, no así los de Moyano. Y si para “salir del paso” se intenta una reconciliación para cuidar la imagen, ¿quién lo creerá?, ¿cuán crecida es la gilada?

    La definición del tiempo es categórica, el cristinismo alimenta la incredulidad, política y económica, con licuación de su poder. La retórica vacía acorrala al populismo.